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Capítulo 1 – Parte 1 – Grandes amigos

Lord Demonio más Débil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 9, Día 20.
Plaza de Hermes, Niflheim.

— Lo escuché todo. Tuviste una gran batalla con tu amante súcubo, ¿cierto?

— Los rumores vuelan.

— Soy una chica bastante sensible a la moda.

Barbatos había venido a visitarme al lugar donde me alojaba.

Por alguna razón, esta distinguida Lord Demonio, la cual era la 8º en rango, se había encariñado bastante de mí. Probablemente poseía una buena impresión sobre mí, debido al incidente donde derribé a Paimon de su pedestal. Bueno, ese no era el único motivo.

— Adelante, escúpelo todo. ¿Por qué pelearon?

— ¿No ves que todavía me estoy colocando hielo? Ya han pasado veinte minutos desde que Lapis me abofeteó. Honestamente, no quiero hablar con nadie ahora.

— Ohh, pobrecito –Barbatos sonrió pícaramente. Era bastante irritante–. Piénsalo con calma. Tu amante es una mestiza de súcubo. Ella es una paria que normalmente seria ejecutada por simplemente tocar a un Lord Demonio. Si una chica como esa fuese a golpearte, entonces, al hacerlo estaría arriesgando su vida. Literalmente. ¿Qué tipo de crimen cometiste para hacerla arriesgar tal cosa?

— Ah, ¿insinúas que todo esto fue mi culpa?

— Sip. En toda mi vida, cada vez que se presenta un problema, son los hombres los que siempre parecen tener más probabilidades de tener la culpa que las mujeres.

— Debes sentirte muy complacida por haber nacido como una chica.

Barbatos rió. Normalmente, no deberíamos estar en una posición de intercambio de palabras informales con tanta franqueza.

Barbato era la 8º Lord Demonio. Ella tenía un ejército establecido de 6.000 hombres y una incontable cantidad de seguidores bajo su comando. Ella incluso lideraba un enorme grupo político conocido como la Facción de las Llanuras.

Por otro lado, yo era el 71º Lord Demonio. No solo no poseía seguidores, sino que además no era parte de ninguna facción apropiada. Podría estar rebosante de dinero, pero eso era todo. Comparado a Barbatos, yo era una simple mosca.

A pesar de eso, se sentía como si Barbatos vagamente quisiera que yo fuese su amigo. ¿Qué se suponía que yo tenía que hacer cuando otra persona lo primero que quería que de mí era un estilo de conversación tratable? Yo la divertiría más que gustoso.

— Dantalian. Quizá aún no seamos amigos, pero creo que hemos llegado a algo similar a una amistad.

— Ese es un gran honor.

— Hablo en serio –sonrió Barbatos. Esa expresión que tenía era la razón por la que incluso si me dijera que hablaba en serio, no fiaba en lo absoluto–. La mayoría de los Lores Demonio son un montón de basura. Ninguno de ellos es prometedor. Sin embargo, en los últimos 60 años, tu eres el primero novato que parece ser talentoso. Solo quiero tratarte bien como tu superior en esta industria de negocios.

Un superior, ¿eh?

Barbatos lideraba el grupo conocido como la ‘Facción de las Llanuras’. Dicha facción obtuvo su nombre debido al hecho de que la mayoría de los Lores Demonios que estaban en ese grupo tenían castillos ubicados en llanuras. Como resultado de vivir en un área abierta, los encuentros con los humanos eran bastante frecuentes.

Por eso, Barbatos naturalmente se convirtió en una Lord Demonio hostil hacia los humanos. Si los ejércitos del Lord Demonio siempre invadiesen el mundo humano, entonces Barbatos, sin duda, sería la única que los liderara. Ella había esparcido una red de información por todo el mundo humano y constantemente estaba vigilante como si se preparara para una guerra masiva.

Por otro lado, Paimon, la Lord Demonio que aplasté, era conocida como la cabeza de la ‘Facción de Montaña’. Como su nombre lo sugiere literalmente, esta facción consiste mayormente en los Lores Demonio cuyos castillos están construidos en regiones montañosas, donde raramente ellos se encuentran cara a cara con los humanos.

La Facción de las Llanuras y la Facción de las Montañas estaban cercadas por la rivalidad.

¿Sería más apropiado decir la Facción Agresiva y la Facción Moderada?

Por eso, cuando Barbatos se llamó a sí misma ‘superior’ y me denominó ‘novato’, ella, indirectamente, estaba tratando de atraerme a su facción. Era una declaración con un plan en mente.

Miré sutilmente a Barbatos.

— ¿Cuál es tú plan?

— Si tratas de terminar con esa amante súcubo que tienes, entonces puedo ayudarte. En primer lugar, no tiene sentido que una paria tenga sexo con un Lord Demonio. Aun no es muy tarde, así que, pídeme ayuda.

—…………

Nos miramos mutuamente por un momento.

— ¿Estás diciéndome que termine con Lapis Lazuli?

— ¿Por qué? ¿Estás avergonzado? No te preocupes. Aunque aquí hay mucha gente que se emociona demasiado rápido, esa emoción también desaparece a la misma velocidad. Dales un año y la gente habrá olvidado que fornicaste con una paria –Barbatos había hablado como si nada tuviese verdadera importancia.

Fruncí el ceño.

— No eres la que ha de decidir lo que sucede entre Lapis y yo. Quien lo decide soy yo mismo. No te entrometas demasiado en la vida amorosa de alguien más.

— Usualmente, yo no soy tan ruidosa. Lo que pasa, es que tú no eres un niño normal. Eres el gran novato que fue capaz de asestarle un golpe a Paimon. Como una Lord Demonio superior, tengo la obligación de mostrar algo de preocupación por la reputación de mi subalterno –Barbatos cruzó sus piernas. Unos muslos y pantorrillas blanco puro entraron en mi visión–. Claro, no será fácil terminar con la amante por la que has mostrado demasiado afecto. Eso lo entiendo. Pero la gente se hace fuerte cada vez que pierde a su amor, niño.

—……………

— El único significado que tiene el amor, es que revela tu debilidad. La gente no se hace fuerte mediante la experiencia o dando amor, ellos se fortalecen luego de desecharlo.

— ¿Oh? –torcí las comisuras de mi boca–. ¿Es así como va todo?

— Así eso. Confía en mí. A pesar de mi apariencia, ya he vivido por 500 años. La cantidad de amantes con los que he tenido una relación, hasta ahora, han superado los 1.000. Si escuchas mi consejo amoroso, entonces, las mujeres hermosas te harán sexo oral incluso si estas acostado –Barbatos sonrió. Era una sonrisa que era tan astuta como un gato callejero–. En fin, solo dime lo que los llevó a esta separación. Deja que salga todo y permítele a tu mente sentirse más calmada. Si te desahogas, entonces te sentirás más ligero.

Quedé en silencio por un rato. ¿Qué sucedió para que Lapis Lazuli me abofeteara?

La situación detrás de esto era increíblemente grande. Contenía una historia que estaba completamente mezclada que yo no tenía idea de dónde empezar.

Abrí mi boca lentamente.

— Hace medio mes, una mujer me visito.

— Hmmm…

— Al principio, creí que solo era una indigente. Después de todo, su apariencia era lamentable y sucia. Pero pronto descubrí que no era una simple basura. Esa anciana era… –cerré mis ojos por un segundo. Pude recordar la escena distintivamente–. Esa mujer era la madre de Lapis.

Lord Demonio más Débil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 9, Día 3.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.

— Ya veo. Así que usted es la madre biológica de Lala. ¿Qué la trae por aquí?

— Si, oh, gran lord. Esta humilde ha escuchado noticias de su hija, por la cual ésta ha estado vagando muchos años en su búsqueda. A pesar de haber arriesgado la descortesía, esta ha caminado hasta aquí, por usted, Su Alteza – una anciana increíblemente arrugada habló.

Personalmente le serví una taza de té a la señora. Ella insistió que era demasiado honor y trató de rehusarse muchas veces, pero a pesar de mi apariencia, yo mantenía respeto hacia los mayores. Además de eso, si esta persona era la madre de Lapis Lazuli, entonces el juego habría acabado. ¿Acaso eso no la hacía mi suegra?

— Por favor, no desperdicie mi amabilidad.

— M-muchísimas gracias.

La anciana, como si no tuviese elección, recibió cuidadosamente la primera taza de té. A pesar de sus acciones, no se sentía como si realmente le disgustara.

— Ha dicho que ha estado vagando en busca de Lala, ¿cierto?

— Si, Su Alteza.

— Hasta donde sé, Lala terminó huérfana a una edad muy joven. Cuando ella tuvo uso de razón, sus padres ya se habían ido. Esto podrá sonar algo rudo de mi parte, pero creí que usted había abandonado a Lala y huido por su cuenta…

— Oh, no. Eso no es así.

La anciana había comenzado a llorar.

— Ésta humilde mujer fue desterrada de su aldea tan pronto dio a luz a esa niña. El alcalde corrió a ésta. Una súcubo que hubiese hecho un contrato matrimonial con un simple humano no podría ser aceptada como parte de la aldea. Esa era la ley de ese lugar –escuché la historia de la vida de esta anciana sin decir nada–. Ésta dio a luz a la niña en un frio día de invierno. La consciencia de esta humilde aún no se ajustaba, y sin embargo, el alcalde de repente le ordenó a ésta que se fuera. Ésta humilde rogó insistentemente por algo más de tiempo… una semana, o al menos un día más. Pero no hubo ningún aval. Ésta inferior fue expulsada de la aldea sin siquiera haber amamantado a su propia hija, ni una vez…

La anciana bajó su taza de té y se arrodilló. Se arrastró y sujetó mi mano izquierda.

— Oh, gran lord. La única cosa que ésta mujer de nacimiento humilde ha dejado para esa niña ha sido su nombre, Lapis Lazuli. Su padre tenía el mismo color de ojos: Lapis, y por eso, ésta la llamó así. Esa chica ciertamente es la hija de esta humilde mujer. Por favor, si ésta pudiese ver el rostro de su hija… ver si su hija lo ha hecho bien… eso es lo único que ésta mujer de nacimiento humilde desea – la súplica de esta anciana probablemente tocó mi corazón.

Una súcubo que tuvo una hija por su amor hacia un humano.

Por naturaleza, el matrimonio entre un demonio y un humano era algo prohibido. Esta anciana, al haber violado ese tabú, fue desterrada y tuvo que perder a su hija. Uno solo podía ver esa cicatriz formada por una única noche de amor veraniega, como algo severo.

— Ya veo. Organizaré un encuentro con Lapis.

— ¡¿E-en serio?! Gracias. ¡Muchas gracias, Su Alteza!

— Una madre reuniéndose con su hija. Simplemente estoy garantizando algo que es obvio. No hay razón para que me lo agradezca.

Llamé a Lapis Lazuli para que entrara.

Poco después, Lapis Lazuli, vistiendo el mismo uniforme ordenado, llegó. Lala había mirado a la anciana, pero parecía incapaz de reconocer quién era esa mujer.

— ¿Ha llamado a ésta, Su Alteza?

— Lala. Mi amor eterno y súbdita fiel.

— ¿…por qué se está comportando así de repente, Su Alteza? Cuando usted comienza a imitar una forma extraña de hablar, hace que ésta no pueda evitar sentir una ansiedad muy extraña.

— Examina a esta anciana de aquí. ¿La reconoces, acaso? –Lapis Lazuli frunció el ceño. Era un rostro que mostraba que no tenía idea.

— Ésta se disculpa, pero este individuo le es completamente extraño.

— Mira cuidadosamente. ¿Realmente no lo sabes?

— Ésta es incapaz de suponer lo que usted piensa, Su Alteza –fue entonces, cuando la anciana comenzó a acercarse a Lapis Lazuli.

Mientras dejaba escapar un llanto, la dama se acercó a Lala.

— ¡Ah…! ¡Mi niña! ¡Ciertamente eres tú!

Debido a la situación repentina, Lapis Lazuli se congeló. En lugar de parecer confundida, ella parecía más como si fuese incapaz de comprender lo que sucedía. Era ese tipo de sensación. Lala se volvió hacia mi dirección.

— Explíquese, por favor, Su Alteza.

— Tal y como has escuchado, esta persona es tu madre biológica. Claro, hay muchas cosas que deben ser confirmadas antes, pero seguramente una persona no diría una mentira mientras estuviese en presencia de un Lord Demonio, y menos cuando la verdad puede ser revelada en cualquier momento.

Me sentí algo orgulloso.

Una huérfana fue capaz de reunirse con sus padres. Incluso para mí, quien siempre pensaba de forma pesimista, se me hizo difícil evitar estar conmovido por esta reunión. Vagamente esperé que las palabras ‘gracias’ salieran de la boca de Lapis Lazuli. Pero…

—………………

Lapis Lazuli estaba extraña.

Una emoción peculiar había aparecido en sus ojos, aunque fue por un instante. Fue muy breve. Si uno calculase el tiempo, entonces fuese tan corto como un parpadeo. El rostro de Lapis Lazuli era indiferente – yo diría que muy indiferente.

A pesar de no saber cuál era esa emoción con exactitud. Era seguro que no era el tipo de expresión que una persona pondría cuando se encontrase con su propia madre por primera vez en décadas.

Rápidamente tomé una decisión.

— Lapis Lazuli.

— Si, Su Alteza.

— Arrodíllate.

Si replicar, Lapis Lazuli se arrodilló. Me preguntaba si la madre estaba confundida por la orden repentina que había dado, pero ella miró de un lado a otro entre Lapis y yo, su expresión era de desconcierto..

Me acerqué a Lazuli y balanceé mi mano derecha. No era una broma. Había puesto la fuerza apropiada en mi brazo y la abofeteé. Lapis Lazuli, incapaz de soportar la fuerza, cayó al piso. Tan pronto como pasó eso, la anciana dejó escapar un grito agudo.

— ¡¿Q-qué sucede, Su Alteza?! ¡¿Qué es lo que está haciendo?!

— Silencio, súcubo superficial. Di otra palabra y te corto la lengua y te la meto por el oído.

Ignoré el llanto de la anciana y tomé a Lapis Lazuli por el cabello. Luego levanté el cuerpo de Lala a la fuerza. Lapis Lazuli no dejó escapar un solo sonido y simplemente levantó la mirada con ojos inexpresivos.

— Confiesa. ¿Te atreviste a usar trucos sucios?

—…ésta ha descubierto por primera vez que usted es un poco más violento de lo que ésta solía creer en un principio, Su Alteza.

— Eres bastante buena en mover desvergonzadamente tu trampa así como así. ¿Te has cegado solo por el hecho de que has ganado mi gracia real? He permitido que una simple campesina como tú se sitúe a mi lado y ¿ahora me quieres hacer tratar a tus padres también? Habla. ¿Soy tu señor o tu saco de monedas?

Miré ligeramente a la anciana y pude ver sus labios temblar. Parecía que no podía comprender lo que pasaba delante de ella.

— Tu madre no vino a buscarte. Probablemente fuiste tú la que la encontró primero. Tú y tu madre planearon esta actuación sin gracia solo para ridiculizarme, ¿cierto?

— Eso no es posible… gran lord, ¡es un malentendido! –gritó la anciana como si estuviese llorando–. ¡Ésta humilde solo ha conocido a su hija por primera vez! No hubo ninguna ocasión en la que ésta y su hija se hubiesen reunido y planeado algo en contra suya, Su Alteza. ¡Por favor, créale a esta!

— Se muy bien cuán astuta es tu hija. Siempre tratando de verme la cara de estúpido y apuñalarme por la espalda cada vez que pueda. Es lo mismo. No era suficiente que tú sola vivieses en la riqueza, por eso trajiste a tu madre. Desagradecida.

Volví a abofetear la mejilla de Lala. Una, dos, tres veces. Seguí golpeándola.

Cada vez, la anciana gritaba una y otra vez. Pero fue así. Una vez que saqué la daga, la anciana salió corriendo a toda prisa de la habitación y escapó a algún lugar.

—………………

La sala de visitas quedó en silencio.

Lapis Lazuli se levantó y silenciosamente se sacudió el polvo de la camisa. El rostro de Lala seguía inexpresivo, como siempre, y parecía que no sentía ningún dolor en particular en su hinchada mejilla.

—…maldita sea.

Thud.

Clavé la espada en la mesa.

— ¡Era una mentira. Tu madre nos ridiculizó con su puta mentira, Lala! Ella no vino a buscarte porque estuviese preocupada, probablemente planeaba pegarse a ti como algún parasito.

— Probablemente eso es lo más acertado –Lapis Lazuli habló con calma–. Ésta ha sido reconocida oficialmente como su concubina, Su Alteza Dantalian. Además de eso, usted también se ha unido a los rangos de la gente más poderosa del continente. La madre de ésta probablemente se le acercó a usted, apuntando a nuestra fortuna.

— ¡Escapar sola cuando su propia hija estaba siendo golpeada…!

Esa era una prueba simple pero extrema.

Fue para confirmar las verdaderas intenciones de la anciana.

Si esa mujer realmente hubiese vagado durante cuarenta años en busca de su hija, entonces no habría existido posibilidad de que se mantuviese inmóvil y permitiese la violencia. Ella habría tratado de detenerme incluso si hubiese tenido que arriesgar su vida.

Sin embargo, esa vieja arpía huyó con demasiada facilidad. ¿Eso que significaba? Quería decir que la vieja esa, como una madre, no amaba o apreciaba a Lapis Lazuli.

La probabilidad de su visita era seguramente por dinero. A lo mejor se arrastró todo el camino para pegarse a su hija y vivir con lujos. Mi corazón se ennegrecía con ira.

— La persona que había tirado irresponsablemente con un hombre, tenido irresponsablemente a una hija, y de la misma forma huido de la aldea… ¡ahora esa persona trataba de regresar y actuar como una madre! ¡¿Cuán desvergonzado podría ser alguien tras abandonar a su hija por 40 años?!

— Su Alteza.

— ¡La mataré! –grité–. Le cortaré la lengua, le romperé las extremidades, y la lanzaré a una cochinera. Para ese tipo de sarnosos, lo único apropiado que deben merecer es el castigo divino. ¡Si los Dioses no cumplen con su trabajo, entonces no hay más opción que yo la castigue en su lugar!

— Su alteza –Lapis Lazuli me miró fijamente–. Compórtese. No hay razón para que se ensucie las manos.

— No, hay más que razones necesarias, Lala. Eres mi amante. Sea una farsa o no, sigues siendo mi prometida. Las burlas que recibes por esto se convierten en mi humillación. Las burlas que yo recibo por eso se convierten en tu humillación. ¡¿Cómo es posible que no tengan valor?!

—………………

— No te preocupes. ¿Cómo me sería posible decirte que mataras a tu propia madre? Espera pacientemente. Me encargaré de esto con discreción. Me aseguraré de no permitir que ese tipo de basura vuelva a intervenir con tu vida.

Nunca más. Primero soborna a los guardias, y…

Slap.

No fui capaz de comprender lo que me sucedió por un momento. Fue porque era algo que nunca esperé que pasara.

Miré a Lapis Lazuli con una mirada aturdida, aun incapaz de creer lo que había pasado.

— Lord Dantalian.

—…………

— Ésta le ha dicho que se comporte.

La sensación en mi pecho se estableció. Lala me había abofeteado.

Este no era el problema. ¿Acaso yo no la había golpeado en la mejilla varias veces? Ojo por ojo y diente por diente. Ella naturalmente tenía el derecho de golpearme también. Sin embargo, el hecho de que ‘Lazuli me golpeara’ fue lo que me dejó en shock.

— Lala…

— ¿Finalmente se ha calmado, Su Alteza?

— Lo siento. No te golpeé porque quise. Discúlpame por mover mi mano de forma tan brusca. Realmente estoy calmado. Pero no me he asegurado si tu madre estaba siendo sincera o no –hablé en voz baja–. Si no aclaro este hecho apropiadamente, entonces creo que, al final, tú serás la que resulte herida. Por el precio de convertirme en un chico malo, quiero garantizar tu seguridad. Lo prometo, no tengo ningún otro motivo oculto.

— Ésta lo sabe, pero ese no es el problema –Lapis Lazuli sacudió su cabeza–. No hay razón para que se disculpe por haber golpeado a ésta. Ésta es solo una campesina. El simple hecho de estar a su lado, Su Alteza Dantalian, hace que ésta goce de un privilegio inmerecido. El verdadero problema es otra cosa.

— ¿A qué te refieres con el verdadero problema…?

— ¿No lo sabe, Su Alteza?

Ese tipo de preguntas me enloquecía.

La otra persona tenía la respuesta pero yo no. si era así, entonces yo debería tener el derecho de saber la respuesta, pero, por alguna razón, la otra persona tenia tanto la pregunta como la respuesta. ¿Eso no era excesivamente injusto?

— Lala, no deseo tener un debate contigo.

— No, no es un debate –Lapis Lazuli bajó su cabeza–. Es una simple prueba. Y así, Lala dejó la habitación.

Sin pedirme permiso de ser disculpada.

De repente, me encontré solo en una habitación y mirando inexpresivamente el espacio vacío ante mí. Fue en eso, que una ventana de notificación semitransparente apareció ante mí:

[El afecto de Lapis Lazuli ha disminuido por 1.]

Por un largo tiempo, miré vacíamente la notificación. Cómo no había más nadie en esta habitación que pudiese escucharme, murmuré débilmente hacia el aire vacío.

— ¿…qué diablos sucede?

El piar de las aves pudo oírse a través de la ventana.

Lord Demonio más Débil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 9, Día 20.
Plaza de Hermes, Niflheim.

— ¿Cuál es el problema?

Parecía como si Barbatos hubiese quedado sin palabras.

Era el tipo de rostro que mostraba como si quisiese que me mordiera la lengua y me suicidara.

— ¡Trataste de matar a la madre de tu amante! Hmm.

— ¿…y qué?

— Oh, Diosa Perséfone. Buen Dios. ¿Por qué no se han llevado a este estúpido cobarde aún? No lo comprendo.

Barbatos usó su mano para cubrir su frente.

— Dantalian. ¿Quieres que te lo diga honesta, pero muy honestamente?

— Una respuesta sincera es mucho mejor que una hipócrita.

— Antes de oír tu historia, te advertí sinceramente que terminaras con esa amante súcubo que tienes, ¿cierto? Pero ahora es realmente inútil. Te tardaste. Si vas a ser abofeteado por una paria, entonces lo que merecías era haber sido golpeados cientos y miles de veces.

— Oye, ¿qué habrías hecho entonces? –bajé la bolsa de hielo. La mejilla que me había abofeteado Lala aún estaba caliente –hay una chica que realmente amas. Pero esa chica, independientemente de sus propios deseos, llegó a este mundo simplemente por el error de sus padres. Tan pronto como deja el vientre, rápidamente es tachada de ‘paria’. Incluso ahora, Barbatos, tu también la desprecias.

Barbatos frunció el ceño.

— No ignoro a las personas basándome en su estatus social. Solo las diferencio.

— Querrás decir, que las discriminas. En fin, eso está bien. En resumen, el verdadero culpable de que la vida de Lapis Lazuli se volviera un arroyo es esa vieja bruja. ¿Qué se supone que haga? ¿Qué habrías hecho tú?

La gente que yo más despreciaba era el grupo de individuos que tenían hijos de forma irresponsable. Mi padre lo había hecho, y por eso tuve a mi madre.

La gente normal no podría comprender cuán frustrante era para un hijo cuya vida ya hubiese sido arruinada a los 10 años. Sin embargo, comparado a Lala, mi vida podía ser considerada una bendijo. Su vida fue arrugada como un trozo de papel aluminio desde que tenía 1 año.

— No puedo perdonar a esa mujer. Perdonarla estaría mal. Maldita sea. No debería estar preocupado por lo que Lapis tenía en mente y solo asesinar a esa mujer en ese instante.

— Dantalian…

Con un efecto de sonido, un holograma se presentó ante mí.

[La otra parte está decepcionada de ti.]

[El afecto de Lord Demonio Barbatos ha disminuido por 3.]

— Eres un chico bastante retorcido, ¿no crees? –Barbatos me miró con simpatía–. Pareces estar perfectamente bien, pero tu cerebro está defectuoso. Ni siquiera comprendes que pareces un enfermo mental en estos momento, ¿o sí?

— Estoy perfectamente normal.

— Hay dos tipos de personas que claman estar perfectamente normal. Los asesinos, y los que pronto serán uno –Barbatos bajó su espalda ligeramente. Y me miró con mucha seriedad–. Todos cometen errores mientras viven sus vidas. Claro, si cometen un error, entonces serán castigados. Hasta ahí, todo está bien. Pero estás declarando que el castigo debe ser una ejecución sin importar qué. Y es acerca de la madre briológica de tu amante, es eso.

— Si una puta merece morir, entonces que muera.

Barbatos suspiró.

— ¿…dijiste que el nombre de tu amante era Lapis Lazuli? Maldición, ella es admirable. ¿Cómo demonios es capaz de tratar contigo? Si fuese yo, te habría cortado las bolas y escapado hace muuuucho tiempo. Ustedes dos realmente deberían terminar.

— ¿Estás de mi lugar o de parte de Lala?

— No lo sé, idiota –Barbatos se rascó la cabeza–. Esperaba que un verdadero novato útil se apareciera luego de mucho tiempo, pero ¿no está siendo solo un paciente mental? Huuh, mi destino siempre es así… si tomas los asuntos de su amor él parece que se encuentra bien, pero ¿cómo demonios hago esta función retardada como una persona real…?

— ¿Hola? Puedo escuchar todo lo que dices.

— Claro, lo haces porque me da la gana de que lo escuches. Señor Puta, estoy pensando en una forma de presente progresivo para ver si debería apuntarme para convertirme en tu abuelita. Todo esto es una verdadera mierda.

Barbatos se agarró la frente y gruñó.

Era como si estuviese quejándose de cuan profundo planeaba meterse en la vida de alguien más.

Si te preocupas por los problemas personales de otra persona, entonces probablemente en un pantano sin fin. Quizá Barbatos estaba pensando en ese sentimiento pegajoso.

Me pregunto si finalmente había tomado una decisión.

—…muy bien. Sigamos hablando.

Barbatos tenía una expresión que parecía como si se hubiese resignado a atar algo en su mente.

— ¿Seguir hablando? ¿De qué?

— Estúpido. Estoy hablando de tus asuntos de amor. De lo que me has dicho hasta ahora, no parece que exista un gran problema entre tú y tu amante súcubo, hasta ahora. Pudieron haber discutido, pero no fue gran cosa, no una pelea tan grande como para terminar. Solo que, ¿qué tipo de mierda estuviste haciendo el resto del mes que hizo que la chica se horrorizara de ti?

— Veo que hablas en un tono como si ya estuvieses segura de que soy yo el que tuvo la culpa.

— Si. Si lo estoy. Si crees que es injusto, entonces demuestra tu inocencia, tsk…

Barbatos miró por la ventana.

Afuera aún era mediodía, era muy brillante.

Como si estimase el peso de la luz solar, Barbatos entrecerró los ojos. La luz solar pulió sus pantorrillas y se deslizó por ellas.

Honestamente hablando, era encantador.

Incluso la luz solar estaría contenta por el hecho de besar la pierna de Barbatos. No había duda de que sería más feliz que caer en mi cabeza. Si no fuese por esa figura infantil, entonces me habría enamorado de ella.

— ¿…oye, qué miras?

Barbatos estaba mirando en mi dirección como si mirase algo molesto. Respondí con honestidad.

— Admiraba tu muslo.

— No es gratis, si quieres admirarlos, paga entonces.

— Puedes mirarme un muslo a cambio.

— Dime eso luego que te rasures la pierna.

Me encogí de hombros.

— Obtuve información. Barbatos inclinó su cabeza.

— ¿Qué información?

— Una pequeña carta. No había nombre ni remitente en ella. Solo dos frases que fueron escritas con una pluma. El contenido es fácil de recordar.

Saqué un trozo de papel de mi bolsillo y se lo lancé.

Tienes un enemigo. Dentro de 10 días, un ejército de 2,000 hombres invadirá tu castillo de Lord Demonio.

 

— Hmmm.

Barbatos dejó escapar un ruido de su nariz.

— Una amenaza directa escrita aquí, ¿eh?

— Veo que es más que una advertencia que una amenaza.

— ¿Por qué? Incluso a simple vista parece una tontería.

— Mira esas líneas con mucho cuidado, Barbatos. Podrían ser solo dos frases, pero muchas consecuencias contextuales están ocultas en ellas. Primero, ‘tienes un enemigo’, está escrito aquí. Esto oculta con sutileza que ‘yo no soy tu enemigo’.

Esto era demasiado insignificante como para ser tratado una carta amenazadora.

Por eso es que cuando recibí este mensaje hace un mes, Lala y yo lo habíamos contemplado. ¿Quién, con qué intención, había enviado esta carta?

— Mirando el estilo de letra, la persona que hubo escrito esta carta es de clase alta, y ha recibido educación profesional. Por la forma en cómo están inclinadas las palabras, puedes juzgar que, o es diestro o ambidiestro.

— ¿…puedes decir eso?

— Eso no son más que suposiciones –apoyé mi espalda en la silla. Seguí hablando desde una posición cómoda–. Además, existe una alta probabilidad de que la persona esté envuelta en negocios mayores.

Barbatos enarcó la ceja.

— ¿Ah? ¿Por qué mayores?

— Si tienes ojos, entonces mira el número.

Tienes un enemigo. Dentro de 10 días, un ejército de 2,000 hombres invadirá tu castillo de Lord Demonio.

Hay una coma entre el 2 y el 0. Por eso es que existe la probabilidad de que la persona esté trabajando en una posición elevada.

—…………………

Barbatos seguía con una expresión de confusión.

Parecía que esta chica violenta de Lord Demonio no era buena volviendo su cabeza en este tipo de lugares. Suspiré y amablemente le expliqué.

— La gente normal no colocaría una coma cuando escribiese números en ‘miles’.

Usualmente escribiría 2000 sin ningún símbolo en especial. Pero la persona que hubo escrito esta carta, colocó una coma, ya que era su costumbre.

Esto significaba, que era una persona que normalmente trabajaba con grandes cantidades de dinero. Una persona que siempre colocaba ‘comas’ cada vez que había tres ‘0’ juntos. Una persona que interactuaba con números enormes como 1.000.000 cotidianamente.

— No hay duda de que esta persona trata, bien sea, con documentos contables o libros mayores con mucha frecuencia. Esta persona podría ser un gran administrador territorial, o solo un comerciante que trabaja con una posición bastante alta.

— Ya veo… –Barbatos mostró una sonrisa torcía mientras miraba la carta–. Tu cerebro no está allí por gusto.

— Aun no te conmuevas. Todavía quedan 5 verdades ocultas en esta carta. Pero si yo me decidiese a explicarte cada una de ellas, entonces moriría de aburrimiento, por lo que las omitiré.

Desde tiempos antiguos, los secretos eran como tener sexo.

Cuando quitabas las ropas de tu pareja, tenías que remover una capa a la vez. ¿Qué diversión tenia quitárselo todo de una sola vez?

Todo se encontraba en la cúspide de la belleza cuando se desvestia a la mitad. Al igual que una mujer que solo revelaba medio cuerpo era más encantadora que una completamente desnuda, los secretos sabían mejor cuando solo eran expuestos por aquí y por allá y luego se cocinaban.

C’est si bon.1

1 N.T: Es muy bueno en Francés.

— Este tipo es un bastardo completamente pervertido, ¿no es así? Luego de escuchar mi estética, el rostro de barbatos se distorsionó.

— En fin, dices que existe una gran posibilidad de que el culpable sea un comerciante, ¿no es así?

— Hmm. Al menos del exterior –me rasqué la cabeza–. Afortunadamente, tengo una profunda amistad con los comerciantes. Si, quizá, la persona que envió esta carta realmente es uno de ellos y simplemente está jugando una broma, entonces sería más fácil atrapar al culpable.

— ¿Hm? ¿Cómo?

Sonreír con facilidad.

— Ya te lo dije. Los comerciantes son amigos míos.

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